Se trata de un de edificio fruto de la labor constructiva llevada a cabo por las familias de origen alemán que llegan a la ciudad de Almagro, a través de su relación con los banqueros alemanes Függer.
Este palacio construido en el siglo XVI por los Wessel, constituye un ejemplo de espacio emblemático y culto al presentar una importante decoración heráldica tanto en el interior como en el exterior del mismo.
Este edificio comenzó a ser utilizado por el Festival de Almagro a partir del año 2005, convirtiéndose en un espacio donde han tenido lugar representaciones de teatro, conciertos, o recitales. El uso tan destacado que ha tenido la Casa de los Wessel dentro de la programación del Festival, llevó a una necesaria actuación en el año 2006, en la conservación, restauración y adaptación al nuevo uso, por parte de la Junta de Comunidades de Castilla-la Mancha y el Festival de Almagro. Esta intervención permitió la restauración del edificio y la adaptación para usos escénicos, compatibles totalmente con la vida de los vecinos de la Casa de los Wessel.
La casa de los Wessel o Guessel, situada en la calle de la Virgen de las Nieves nº 6, fue construida en la segunda mitad del siglo XVI por Jorge Wessel, señor de Herstemburg, que llegó a Almagro como apoderado de los Fugger, contrayendo matrimonio en esta ciudad con María de Villarreal y Oviedo.
La casa, pese a las numerosas remodelaciones realizadas a lo largo del tiempo, presenta la típica disposición de tres crujías en torno a un patio porticado en tres de sus lados.
El alzado de los pórticos, formado por cuatro columnas dóricas de piedra en la planta baja y cinco pies derechos de madera en la superior, constituye un interesante ejemplo apreciable en otros patios almagreños.
Las columnas de la planta, con los escudos de los Wessel en los capiteles, sustentan zapatas o capiteles alcarreños de madera, algunos con talla festoneada. Por su parte, la fachada, cuyos vanos originales sufrieron modificaciones apreciables en su emplazamiento y superficie, presenta como elemento más destacable, la portada de piedra, adornada con columnas jónicas en las jambas, mientras que en el centro del dintel aparece el escudo familiar, acostado y timbrado con cimera y lambrequines con las armas correspondientes: cinco cruces floreadas en el primer y cuarto cuartel, cinco leones en el segundo y tres fajas en el tercero.
Actualmente este Palacio del siglo XVI, pertenece a una comunidad de vecinos, los cuales han conservado de manera ejemplar este importante y rico patrimonio histórico-artístico.