Teatro Municipal

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Espacio Barroco Infantil: Teatro Municipal

Edificio neoclásico de finales del siglo XIX siguiendo la tipología de los teatros a la italiana. Construido como espacio de exhibición de la burguesía de la ciudad, pasará por diversos usos, entre los cuales destacamos el de cine y sala de baile.

El Teatro Principal se convirtió en el núcleo de la cultura en Almagro, en él se representaron obras de teatros, zarzuelas, conciertos y las primeras proyecciones cinematográficas. En la primera mitad del siglo XX, este espacio fue utilizado como cine, iniciándose a partir de este momento un paulatino deterioro que culminará con su restauración hacia 1988 por el arquitecto Miguel Fisac. En la actualidad, el Teatro ha sufrido diversas reformas que permiten mantener su uso en las mejores condiciones, ya que desde 1989 es uno de los escenarios más emblemáticos del Festival de Almagro.

Realizado en 1861, será una de las primeras obras de Cirilo Vara y Soria como arquitecto provincial. En 1860 el Ayuntamiento de Almagro mandó al Ministerio de la Gobernación una Memoria para que se autorizase la construcción de un teatro en la ciudad. Analizando el texto de la Memoria se pueden ver las preocupaciones sociales de una población de larga tradición cultural, en la que hasta hacía unos años había Universidad y mantenía un alto nivel de pretensiones sociales y culturales.

Se aludía a la necesidad de tener un teatro para la educación del pueblo lejos de las tendencias sociales que se estaban dando en los últimos tiempos y que se consideraban desintegradoras del conjunto social. Se reclamaba también esta institución para dar relieve a la población que estaba perdiendo el protagonismo que había tenido en los siglos anteriores y que veía en la construcción del teatro, una forma de enlazar Almagro con otras capitales y poblaciones que recogían los usos y costumbres de la corte.

En principio se solicitaron los terrenos del Hospital de San Juan que parece que habían sido abandonados a finales del siglo XVIII y presentaban una ubicación muy interesante para el arquitecto encargado del proyecto, quien deseaba que el nuevo teatro estuviera enclavado en una plaza para que la edificación tuviese mayor prestancia y facilitara el paso de los transeúntes. El gobierno civil denegó el espacio del Hospital y el nuevo teatro pasó a ocupar un espacio cercano al deseado en una zona de viviendas.

El teatro está organizado en planta mediante la inclusión del patio en forma de herradura; la escena se sitúa en el eje extremo del axial concebido por la fachada, vestíbulo, patio de butacas y escena con los vestuarios en la parte trasera.

El alzado se estructura en tres plantas. Al primer piso se accede por escaleras laterales que están situadas en el espacio que queda entre la escalera y la forma de herradura del patio y desembocan en una sala de descanso localizada sobre el vestíbulo de entrada. En la segunda planta se encuentra una grada.

Uno de los principales problemas que preocuparon al arquitecto fue la acústica por lo que optó por la planta del patio de butacas en forma de herradura. Indudablemente el arquitecto quería dejar claro al consistorio, que el empeño de su obra era buscar las mejores soluciones a los problemas ópticos y acústicos, pero que ciertas limitaciones en el presupuesto podían afectar no permitiendo ni una buena visión ni una buena acústica.

La fachada es importante pues debía cubrir buena parte de las expectativas que habían llevado a un grupo social a pedir la realización del teatro buscando la grandeza de la ciudad. Para ello Cirilo optó por las formas más habituales del momento, es decir, la imagen clasicista como expresión del poder, fuera de pautas que se enriquecen por la inclusión de elementos decorativos. La fachada está organizada en dos plantas diferenciadas por una línea de imposta que no tiene correspondencia en altura con el desarrollo interior; las dos plantas están estructuradas por un cuerpo central flanqueado por dos laterales idénticos. El cuerpo central se organiza en tres vanos que en la planta baja son arcos de medio punto apoyados sobre pilastras y en la primera planta se abren balcones rectangulares.

El interior del edificio, muy modificado tras la última intervención, presentaba una decoración clásica. En esta sólo podemos apreciar ciertos elementos en la embocadura del escenario, donde tenemos dos pilares estriados y decorados con elementos geométricos que están adosados al muro y en la parte superior se sitúa una estructura adintelada. El dintel de la embocadura presenta una decoración geométrica de elementos vegetales y en la clave aparece la cabeza de Baco, dios pagano de la fiesta que en este caso hace alusión al teatro como actividad lúdica. Al lado del dios Baco aparecen dos ángeles tocando la trompeta, anunciando el comienzo de la fiesta, el comienzo de la función. En el interior de la estructura adintelada hallamos la imagen, en una especie de tondo, de Quevedo, personaje muy relacionado con esta tierra, pues se sabe que vivió y murió en Villanueva de los Infantes. En los pilares que flanquean el escenario también encontramos la imagen de otros dos personajes relacionados con el mundo de la Literatura.

En el techo tenemos una gran lámpara colgada, que no es la original, ya que se perdió. Este techo presenta una decoración basada en la tradición clásica, con una serie de pinturas entre las cuales se representan elementos vegetales y arquitecturas fingidas como son las columnas. Las pinturas no se corresponden con las originales las cuales se han perdido. Dichas pinturas representan a las musas de las artes escénicas, así aparece Talia, diosa de la comedia; Melpómene, diosa de la tragedia; Tersicore, diosa de la Danza y la Música y Polimnia, diosa de la Poesía Lírica. La embocadura está cerrada por un telón que finge ser abierto para el comienzo de la función.

Este teatro fue rehabilitado entre 1986 y 1988 proceso en el que se remarcaron los elementos decorativos de la fachada frente a la sencillez de la obra inicial.