Trecho Quijote corte

Cervantes vive los clásicos!

Trecho Quijote corte

Más de 400 años, 140 idiomas, 185 ediciones, más de 900 páginas, versiones electrónicas, versiones en braille, versiones para niños… Sí, los números de “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha” son de grande impacto, sin tener en cuenta el número de personas que ha leído sus aventuras, me pregunto se habría como medir esto¿!

Yo haré aquí un confesión, un poco avergonzada, yo hago parte del grupo que no lo ha leído! Además de esto, me siento un poco alijada cuando veo la cantidad de temas que involucran Cervantes en este año. Son exposiciones, festivales, recorridos turísticos, programas en la tele, juguetes, dibujos, gastronomía, arte, es como si hubiera un mundo paralelo hecho por la ilusión por el personaje y por su creador.

Pero, los juro que he intentado, incluso tengo 2 ediciones del mismo, una en portugués y otra en castellano y leía las dos juntas! Sigo intentando, volví a empezar de nuevo la lectura desde que me junté en prácticas al equipo del Festival. Pero, siento que para terminar de leer Quijote es necesario tener una “actitud clásica” no sé si esto puede ser una expresión, pero, és decir, en un tiempo en que todo está demasiado rápido y efímero, Cervantes nos invita a reflexionar.

Cervantes nos invita a practicar la paciencia y serenidad con su escrita, su formalidad, su contenido, a conocer de manera profundizada los personajes, sus paisajes, sus ideas. Así como el tema del Festival de Almagro para la edición 2016, Cervantes nos diz: “Vive los Clásicos!” Por eso, leer a Quijote es vivir el clásico, es respectar el tiempo de la obra, y su propio tiempo para acostumbrarse con ella y engancharse en la historia, y así sacar desde ahí nuevas perspectivas, nuevas emociones, y aprendizaje. Creo que este puede ser uno de los motivos que hacen la que la obra de Cervantes se mantenga tan actual y nos hace mirar hacia adentro.

Puedo estar totalmente equivocada, pero, es lo que Cervantes me despierta a mí. De alguna manera, su obra siempre se puso delante de mí, o yo la busqué?! De verdad que no lo sé. Pero, elegí vivir en España en el año su 4º centenario, hago prácticas en el Festival que es especializado en el Siglo de Oro español y en esta edición presenta una programación llena de temas de Cervantes. Estudié en el Instituto Cervantes de Brasil, la primera escuela de idiomas que estudié en España, estuve en la clase “Quijote”, yo, que soy súper desubicada en las ciudades, siempre que me perdía en Salamanca (sí, ahora yo sé que se perder en Salamanca es difícil, pero yo lo lograba!) paraba justo en frente a una edificación que tenía trechos del Quijote en sus paredes.

Y la ciudad, España, la experiencia, el ambiente, todo, me impactó de manera que la primera cosa que hice cuando volví a Brasil fue un tatuaje con un fragmento del Quijote, en castellano. Suena como una tontería, como si fuera posible olvidarme de cada detalle de lo que he vivido.

Por eso, más que un reto literario, leer Quijote para mi es agradecer a todo de bueno, y hasta el no muy bueno, que me ha pasado en España, es permitir que esta experiencia, de verdad, me llene de conocimiento, madurez y me permita a cada día, comprender más la cultura española! Calmarlos, yo no tengo como tatuar todo que me gusta en España… creo que iba a ser un poco raro tener un pan con tomate, churros con chocolate, el parque de Madrid-Río, la iglesia de Santo Antonio de la Florida, la plaza mayor de Salamanca, las fallas de Valencia, el Atlético de Madrid… y todo que tengo por descubrir en Almagro… pero esto es otra historia.

 

Por Marina Simião

 

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