Las alcaldas, con Mariano García

Asistimos a la primera tutoría que el equipo creativo de Las alcaldas tiene con Mariano García, diseñador de sonido. María Gómez, directora y dramaturga de este proyecto basado en La elección de los alcaldes de Daganzo, de Miguel de Cervantes, expone en esta sesión de trabajo cómo han concebido hasta el momento sonoramente Las alcaldas. En su propuesta se plantea la misma pregunta que Cervantes se hizo hace cuatrocientos años: ¿los que gobiernan están cualificados para tal menester?

Mariano García plantea que lo que se escucha en un escenario es tan potente como lo que se ve pero que, sin embargo, el sonido sigue sin estar hoy en día en el planteamiento dramatúrgico de un espectáculo. Es precisamente en este momento de germinación del proyecto escénico cuando las decisiones dramatúrgicas y también prácticas con respecto al sonido se deben tomar respondiendo a estas dos cuestiones: ¿por qué? y ¿con qué? Dramatúrgicamente, un texto puede adquirir mucho volumen gracias a lo que se oye, no sólo en la escena, sino a los sonidos que vienen de fuera de ella. ¿Y si pasa un avión que genera un incisión en el diálogo y generando algo distinto? Una suspensión en la tensión escénica, un corte… ¿Y si cada personaje tuviera un leitmotiv musical?

 

 

A través de todas las alternativas y posibilidades que expone Mariano García en esta primera sesión se abre todo un abanico de posibilidades para el equipo artístico de Las alcaldas. Se amplía su visión y oído. La mejor manera para comenzar este trabajo de manera unificada y provechosa es hacerlo a través de conceptos muy precisos, sencillos y los mismos para diseñador de sonido, de iluminación, para la escenografía y el figurinismo. Conceptos grandes que luego se puede ir matizando. Un fascinante trabajo por delante en torno a la palabra cervantina que… veremos cómo suena.

Teatroteka

La memoria viva a un solo clic

Teatroteka

 

Desde 1971 el Centro de Documentación Teatral realiza una ingente labor como contenedor y conservador de los fondos audiovisuales, fotográficos, fonográficos y documentos impresos (carteles, programas) que tienen que ver con las artes escénicas de nuestro país. 200.000 fotografías, más de 5.000 grabaciones en DVD, 500.000 notas de prensa clasificadas y 18.000 libros es solo una parte del material que gestiona esta institución.

El próximo 29 de julio a las 13:00h. en el marco de la 39 edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, se presentará Teatroteca, un nuevo servicio gratuito del Centro de Documentación Teatral que permite que el préstamo físico en DVD de grabaciones de obras teatrales, que hasta ahora venían realizando por vía postal, pueda ser realizado en línea, por internet. Son ya un millar de obras las que están a disposición de estudiosos, docentes, profesionales de la escena, pero también estarán al alcance de curiosos y amantes del teatro.

Teatroteca permite tener acceso a un excelente material audiovisual a cualquier hora, cualquier día, desde cualquier lugar del mundo, y facilita el acceso a todo un patrimonio teatral, y por tanto cultural. Significa volver a vivir los clásicos, aquellos de los que guardamos apenas un recuerdo de una luz, un espacio, el gesto de un actor. Pero también brinda la oportunidad de encontrarnos por primera vez con otras puestas en escena, aquellas que precedieron a algunas de las que hemos podido ver estos días durante el Festival. Navegando por su fondo, encontramos El alcalde de Zalamea, que en 1988 dirigió José Luis Alonso y cuyo reparto estaba encabezado por Jesús Puente y a partir de una versión del poeta Francisco Brines; o La Celestina que aquel mismo año dirigió Adolfo Marsillach y protagonizó Amparo Rivelles. La memoria viva de varias generaciones de hombres y mujeres de teatro a un solo clic.

Voluntarios

EL FESTIVAL DE… Vanesa Gomariz (Voluntaria)

Voluntarios

Recuerdo perfectamente el día en que mi amigo Israel me llamó por teléfono mientras conducía para comunicarme que había recibido un correo confirmando su aceptación como voluntario en el Festival Internacional de Teatro clásico de Almagro. Paré el coche rápidamente en una orilla para comprobar si yo también había sido aceptada. Mi cara se convirtió en un río de lágrimas al ver que yo también estaba. Éramos dos niños recibiendo el mayor regalo que siempre habíamos deseado. A partir de ahí todo fue rodado. Cuando mismo llegamos firmamos el contrato, nos dieron la camiseta, nos explicaron todo y empezamos a colaborar como si no hubiera mañana. Queríamos, al igual que todos los miembros del Festival, que la gente respirara por sus poros el ambiente de expectación, teatro y magia. El poder trabajar ayudando en la venta de botellas de agua antes de las obras de teatro, repartir publicidad y cuadrípticos por los bares, restaurantes y establecimientos (aunque eso conllevase derramar sudor por el grandísimo calor) no era nada comparado con el compañerismo y el respeto entre todos. Se anteponía el Festival a cualquier cosa, se trabajaba por y para el Festival; no éramos ni Laura, ni Israel ni Vanesa, no, éramos todos UNO.

Para rematar la faena, nos adjudicaron la gran labor y responsabilidad de colaborar con la venta del merchandising de la Compañía Nacional de Teatro Clásico. No nos lo creíamos. Es emocionante ver a la gente salir de la obra de teatro “Enrique VIII o la Cisma de Inglaterra”, “En un lugar del Quijote” o “Don Juan Tenorio” llenos de viveza y entusiasmo, y comprar el libro que contiene la obra escrita porque les había fascinado. Es como ya he dicho antes, MÁGICO Y ESPECIAL. Si a todo esto le añades poder ver la mayoría de obras de teatro… no tiene precio. CHÂPEAU.

            Sin lugar a dudas, esta experiencia ha sido la más espectacular y enriquecedora de toda mi vida. Me he llevado como amigos a grandes personas que hemos compartido durante 26 días algo más que teatro, hemos compartido el PLACER DE LA VIDA.

            Gracias a todos vosotros por brindarme esta oportunidad. Sois una GRAN FAMILIA.

Escrito por Vanesa Gomariz 

foto 1 la Tempestad

Sobre la tempestad, una isla y el perdón…

foto 1 la Tempestad

¿Si tuvieras que irte o fueras desterrado a una isla desierta, qué llevarías contigo?

Un libro, una colchoneta inflable, un reloj, un paraguas, una linterna, un sombrero, un poema, una pistola… pero, ¿te has preguntado alguna vez cuáles son las cosas que no querrías llevarte? ¿Qué harías para no llevar contigo lo inevitable, lo desterrado, lo pasado, aquello que tanto deseas olvidar, aquello que está en ti y te conforma incluso a tu pesar? Todo tú eres lo inevitable. Hay un espacio en ti que ocupan tus sueños y otro espacio que ya ha sido invadido, te guste o no, por la tormenta y por el barro. Y hay en ti pedazos de pasado que gritan por ser desenterrados y hay fragmentos de ti en lo frágil y en lo delicado que no volverán jamás, aunque los llames. En ti está tu pasado y la esperanza, en ti el odio y la piedad, en ti el amor y el miedo, en ti la vida toda que te ocupa y por supuesto en ti: tus preguntas. Y el tiempo que te traspasa, tu tiempo, el que has gastado y el que está esperándote… o no. Tiempo circular que gira en ti, aquí y ahora, ayer, mañana o cuando escapes o cuando te escupan, de pronto y sin remedio, cuando caigas en esa inmensa isla que eres tú. Entonces, ¿qué harías? ¿Cómo escapar sin ti, si hay algo en ti que no te gusta, si no quieres llevarte… si hubiera algo en ti de lo que perdonarte o perdonarse?

Si no puedes llevarte lo tocable – que es casi siempre lo primero en lo que uno piensa  ante esa pregunta provocadora o absurda, sobre el poder o el querer largarse a una isla desierta y así desaparecerse -, ¿por qué no llevarse lo intangible? Lo imaginario, lo sobrenatural que hay en ti. Así hizo Próspero, que para escapar del dolor humano, de la traición de un hermano, decidió aprender lo mágico y hacerse dueño de una corte invisible de espíritus intocables.

¿Qué harías tú, para abordar tu nueva y corta o larga vida en esa isla desierta, en esa hermosísima y triste isla que eres tú mismo traicionado, abandonado, desterrado, solo de ti mismo y solo de tu soledad acompañado, pero además, encerrado en un círculo?

Círculo de la vida, tiempo en círculo que no empieza ni termina jamás. Círculo que somos todos y que en el círculo – circo–   del teatro, se acrecienta, al concebirse espacialmente como lo hizo Shakespeare en The Globe. Círculo construido de la materia de los sueños de los que parte Shakespeare en El sueño de una noche de verano y a los que regresa en La Tempestad. Extraordinaria pero humana tempestad que bullía en su miedo y afloraba a su palabra, que pobló su teatro isabelino y lo llenó de sangre en Othelo, en Macbeth…Y que al final de su vida –vida rota el mismo año en que terminaba la vida de Cervantes–  se transforma en tempestad prodigiosa y mágica o antinatural. Tempestad que ante la muerte enciende su profunda verdad y la libera, la despoja de sangre y la inunda de sueño, y prende su palabra hacia luz. Teatro que no aprende por arte de magia, sino por arte del hombre, del poeta, y por entregarse al arrojo de quedarse solo, o casi, dentro de esa isla que somos todos inevitablemente, todos y cada uno de nosotros, solos con nuestra culpa, solos ante el amor, ante la muerte, ante el destino y ante la decisión, o no, de ser feliz.

Shakespeare, como hace Próspero, primero se enfurece para luego poder ensimismarse, primero provoca la tormenta para luego reflexionar desde la calma y durante la calma, sobre el tiempo, la traición, el miedo, el dolor, el odio, la verdad y la nada. El mago, como Shakespeare, abandona la magia, abandona el teatro, para encontrarse a sí mismo en lo natural. Se adentra en el hombre más todavía de lo que ya lo había hecho  –y lo había hecho extraordinariamente –. Para hablar del hombre primero lo hace mago y sólo cuando lo despoja de la magia, de lo sobrenatural, cuando lo naturaliza, lo hace humano y además le otorga el sabio poder – cristiano y humano poder – de saber perdonar y perdonarse. Próspero perdona, pero no sólo a los que trastocaron su destino, se perdona a sí mismo, y en esa capacidad humana de transparencia, regresa al sueño de la vida, regresa al niño, atraviesa el círculo y lo cierra y solo entonces su tempestad, reposa.

El Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro en su 38 Edición, se ha inundado de colores gracias a La Tempestad de Cía. Voadora con dirección de María Pazos. Intensa, física, plástica, musical, atípica, valiente tempestad concebida desde la alegría y con la potencia de un oleaje gallego y universal, impregnado de penetrante amor y como no, de traiciones encarnizadas.

Beatriz Bergamín

 

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JAVIER COLLADO en: EL CUESTIONARIO más fresco de #Almagro38

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Se asoma a nuestro cuestionario el actor Javier Collado que visita el Festival con “Mujeres y Criados” de Lope de Vega, Cía. Fundación Siglo de Oro (Rakatá). Ampliamos con él esta sección de breves y refrescantes entrevistas que iremos publicando a modo de Entremés.

 

PREGUNTA – ¿Recuerdas tu primera vez en el Festival?

RESPUESTA – Yo tenía seis años y mi madre hacía El galán fantasma en el Corral de Comedias. Al final de la función yo siempre salía de la trampilla del teatro, después de los aplausos. Mi madre me abrazaba y me llevaba al camerino. Pero el primer día de función vino como espectador Leopoldo Calvo-Sotelo, por entonces Presidente de Gobierno, y el Corral fue tomado por la Guardia Civil. Cuando salí por la trampilla, veinte metralletas me apuntaron a la cabeza. Esa fue mi primera experiencia en el Festival. De armas tomar.

P.- Puro teatro. ¿Quién y cómo eres en Mujeres y Criados?

R.- Soy Claridán, un galán muy cerebral, un payaso blanco que confía en el amor de las mujeres pero no tanto en sí mismo; que se deja llevar por las circunstancias y que al final de la función, se torna algo rebelde.

P.- ¿Tiene arrojo? ¿Se atreve?

R.- Si, al principio prefiere hacer las cosas tranquilamente pero finalmente se la juega, apuesta fuerte.

P.- Y tú, ¿a qué te atreves?

R.- Me atrevo a casi todo, me tiro a la piscina, a nivel personal y profesiona

P.- Define verano…en tres palabras.

R.- Calor. Relax. Hacer.

P.- Define el Festival en dos palabras…

R.- Calor. Disfrute.

P.- ¿Cuál es tu estrofa o verso preferido de la función?

R.- Si del servir tal vez hay mal galardón, sigamos nuestra fortuna, pues no hay que esperar        ninguna si se pierde la ocasión.

P.- Si tu personaje fuera un animal, ¿cuál sería?

R.- Un chimpancé, por lo inteligente

P.- ¿Si fuera un color?

R.- Azul.

P.- ¿Una comida?

R.- Pisto manchego.

P.- ¿Qué esperas o qué desearías que pasara, en la presentación en el Festival de Mujeres y Criados?

R.- Tengo ganas de conocer un espacio que es nuevo para mí y quiero que guste la función, por encima de todo.

P.- ¿Has alquilado bicicleta en Almagro?

R.He estado a punto de traer la mía que es eléctrica, pero finalmente no he podido. Quizá alquile una, porque vivo en Bolaños.

#Almagro38

la carcel 01

La cárcel. Un hallazgo

la cárcel 3

 

Teatro del Velador vuelve este año al Corral de Comedias de Almagro los días 9 y 10 de julio con La cárcel, basada en el entremés anónimo, alguna vez atribuido a Miguel de Cervantes  titulado La cárcel de Sevilla. Ya el texto original constituye en sí mismo todo un hallazgo que supera el cuadro de costumbres picarescas para adentrarse en el territorio de lo macabro y lo grotesco, desde el humor  y con la valentía de Quevedo, de Goya o incluso del esperpento valleinclanesco.

 

 

la carcel 01

 

En relación a la propuesta que estrenará la compañía andaluza, el director del espectáculo Juan Dolores Caballero nos adelanta que  “se crea un mundo de imágenes oníricas, una atmósfera de pesadilla a medio camino entre la estética suburbial y el mundo de los bufones, conforman un fresco cervantino de gente de mal nacer y peor vivir, que entra en conflicto con lo racional haciendo del espectáculo un divertimiento donde la crítica se agazapa tras la risa”.  ¿Te atreves?

 

#Almagro38