¡VIVE LOS CLÁSICOS!

Siento que ha sido un año de carreras, de móviles que no callan, de pantallas que se encienden y queman la vista, un año desasosegado. Siento que las caras han estado muy contraídas, que las personas van serias, entran y salen sin fijarse, sin celebrar las pequeñas victorias; no se celebra nada porque abruma lo que queda por hacer y los problemas son seres que van tomando un cuerpo inusitado, enorme, descomunal.

Paremos, por favor, les ofrezco parar y vivir. Tomarse un tiempo, regalarse la posibilidad de relajarse por dentro, de que la respiración sea serena y amplia. Les propongo que se paren en Almagro a escuchar, a mirar, a tocar, a oler, a paladear… Hemos realizado una programación para vivirla, para que el alma se columpie entre sillas de enea y cielos estrellados. Este festival les brinda la posibilidad de habitar en la belleza, la emoción, la mente. Puede que unos días sean suficientes para volver desde otro lugar más amable y reanudar nuestros quehaceres. La Cultura nos aleja y nos acerca, nos bambolea, nos desnuda y nos hace saltar, nos hace vivir. Paremos para vivir los clásicos, sumergirnos, soñar, volar con ellos, con los que lo hacen posible, con cada uno de los creadores que participan en la 39 edición. Ante ellos me inclino y agradezco que hayan mirado cada gesto y cada palabra.

Celebramos este año a dos autores que vivieron, que se pararon y nos ofrecieron sus vidas, sus miedos, sus encuentros, sus sinsabores, sus amores ¡Qué suerte! Somos afortunados por tener en nuestra historia del teatro y de la literatura a estos dos genios: Cervantes y Shakespeare, claros protagonistas de esta edición. Con ellos caminaremos y navegaremos por los mundos de lo inconsciente y lo consciente, por la crítica y el reflejo social, por nuestros fallos y aciertos…

Les sugiero parar, que se den esta oportunidad irrepetible; siéntanse libres para hacerlo, es solo cuestión de actitud. En esta edición no existen recetas, hagan su combinación, piérdanse por los espacios, los horarios, renuévense con todo lo que les proponemos, fruto de una labor minuciosa y gigante, por parte de un equipo entregado en la labor de acertar con la diversidad de gustos de los espectadores. Al equipo, a cada uno de ellos y a todos los que se han sumado en esta edición desde las instituciones y empresas va mi profundo agradecimiento. Gracias por creer que la Cultura ayuda, mejora, por creer en el Festival, creer en la apuesta firme y flexible de vivir los clásicos.

Solo queda que ustedes lo disfruten…

Natalia Menéndez

Directora del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro