Patio de Fúcares

C/ Arzobispo Cañizares, 6

Patio de Fúcares

El Patio de Fúcares ha tenido usos diversos, como fábrica de encajes, colegio y casa de vecinos, lo que le ha llevado a sufrir importantes transformaciones y modificaciones de los elementos que originalmente componían el edificio. En 1975 fue adquirido por el Estado y se inició el programa de restauración. Actualmente es la sede de la Universidad Popular de Almagro y desde el año 2000 se utiliza como marco para las representaciones teatrales.

El Almacén de los Fúcares es uno de las edificaciones que mejor representa los principios del manierismo. No se sabe cuando se inicia la construcción, pero debió de realizarse poco después de 1525, año en que Carlos V arrendó la explotación de las minas de Almadén a los Függer, lo que obligó a Jacobo Függer a construir un nuevo espacio que sirviera de oficinas y almacén.

Esta construcción se aleja del gusto tradicional de los Függer por el gótico y el renacimiento en las obras encargadas por ellos, ya que ésta responde a una técnica constructiva mudéjar que se aúna a conceptos manieristas. Su función como espacio administrativo le hace asemejarse a otros de parecida utilidad como eran las alhóndigas (casas públicas destinadas al almacenaje y la compra-venta de trigo) y las alcaicerías (sitios donde se vende seda cruda o en rama y otras mercancías) que respondían a elementos estructurales invariables en los que es imprescindible un amplio zaguán que da paso a un patio central de dos plantas con galerías que sirve de distribuidor de las diversas salas utilizadas como almacén, oficinas, lugares de venta y de hospedaje.

El Patio de Fúcares presta dos momentos constructivos: el inicial con la primera mitad del siglo XVI y su intervención definitiva a finales de este mismo período, en la que se constata la presencia de los artistas que trabajaban en el Palacio de El Viso, Esteban Peroli y el estuquista Juan María, que debieron remodelar el zaguán, patio y escalera.

La intervención de los italianos es clarísima ya que el almacén presenta grandes semejanzas al palacio del Viso. La portada está situada en un ángulo de extrema sencillez, aunque emplea un lenguaje culto, está configurado por pilastras toscanas de fuste almohadillado, sistema que se repite en el dintel, siendo este tipo de puerta la prueba evidente de la intervención de los artistas italianos.

El zaguán está colocado en uno de los ángulos y es perpendicular a la fachada, frente a la solución adoptada en el Palacio del Viso en el que el zaguán se situaba de forma paralela a la fachada; la bóveda que cubre el zaguán es igual a la del palacio y la decoración es copia fiel de el Libro IV de Serlio; aparece una decoración de ondas, olas y entrelazados realizados en estuco.

El zaguán comunica directamente con los cuatro pórticos del patio a los que se abren las distintas salas, casi todas ellas cubiertas con artesonados, entre las que cabe destacar un gran salón colocado a la izquierda que se cubre por tres bóvedas similares a las del zaguán que debió de servir como lugar de recepción o de oficina, y se corresponde en la planta superior con una estancia de idénticas dimensiones que debió de ser la zona noble al poseer una hermosa chimenea elaborada con estuco.

El patio es rectangular de cuatro por tres arcos de lado realizados en ladrillo y sustentados por columnas toscanas de piedra caliza, el cuero superior posee una balaustrada de piedra. La escalera presenta una estructura claustral y se sitúa en el lado sur del patio; es de ramal único que se compone de dos tramos separados por un amplio rellano, se cubre por bóvedas con estucos similares a los del zaguán y decorados en puntas de diamante y elementos vegetales.

Patio de Fúcares

Patio de Fúcares

C/ Arzobispo Cañizares, 6

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