Plaza Mayor
Plaza Mayor
La Plaza Mayor articula toda la trama urbana, convirtiéndose en el espacio de recepción de las principales arterías que van a configurar la ciudad. Por un lado, en ella desemboca el camino procedente de Toledo y por otro, el de Granada generando ambas vías el núcleo que es la Plaza Mayor. También la plaza es el núcleo central de todas las actividades económicas, los actos religiosos, lúdicos, económicos y públicos.
El Festival de Almagro utiliza este lugar tan representativo como espacio escénico, transformándolo igual que si generásemos magia. En él tienen lugar pasarelas de moda, cuentacuentos, circo, teatro, pasacalles, etc., actúa como el alma de la ciudad, o como las ágoras de las ciudades de Grecia y Roma, donde se aglutinaba gran cantidad de gente, desarrollando numerosas actividades. Este sitio se convierte en una auténtica fiesta del teatro.
En cuanto a la cronología, no se ha podido fechar, aunque su origen es medieval, ha sufrido importantes modificaciones en los siglos siguientes, hasta dar lugar a la morfología que presenta en la actualidad.
La plaza es de planta rectangular irregular y se cerraría en la parte oeste por la desaparecida iglesia de San Bartolomé. La estructura es de soportales con columnas de orden toscano que sustentarían, en origen, dos largas galerías corridas y abiertas al exterior, para que los espectadores pudieran seguir los diferentes espectáculos que tenían lugar en la plaza. La parte superior está soportada por pies derechos con zapatas que sujetaban las techumbres de madera y con balaustradas, también de madera, a modo de barandillas. El acceso a estas galerías era por medio de escaleras situadas en la calle Toril, denominada así porque era el lugar donde se situaban los toriles, cuando la Plaza Mayor se usaba como espacio para las corridas de toros; y en el callejón del Villar.
Durante el período medieval la plaza fue pública y abierta y será a partir del siglo XVI cuando comience la privatización y compartimentación de los espacios, cerrándose a modo de palcos mediante ventanas. Será en las centurias siguientes cuando la plaza adquiera de una manera paulatina una funcionalidad de vivienda, que mantiene en la actualidad.
La plaza se va a convertir en el espacio en torno al cual se lleve a cabo una importante edilicia constructiva, en este sentido, el primer edificio que probablemente se levanta es el de los Palacios Maestrales (actual Museo Nacional del Teatro), y posteriormente se construye la iglesia de San Bartolomé por parte de la Orden de Calatrava, ya desaparecida al quedar muy deteriorada por los efectos causados por el terremoto de Lisboa, por lo que tuvo que ser demolida en el siglo XIX. El resto de edificios que se levantan en torno a este espacio son consecuencia de la evolución y del devenir histórico de la ciudad de Almagro.

