Espacio

Corral de Comedias

Fecha

29 Jun 2023, 20:00 h.

Duración

60 min.

Precios

Entrada con invitación

  • Premios

   

Antes de ser Blanca Portillo, Blanca Portillo ya era Blanca Portillo. Antes de convertirse en una referencia de las tablas españolas, antes de los premios, de los focos, antes de Hamlet, Segismundo o Maixabel, Blanca Portillo ya subía a los escenarios y destilaba esa misma pasión, esa misma personalidad —indómita o domesticada, según el papel— y esa misma versatilidad en la mirada y en los gestos que la han consagrado como una de las mejores intérpretes de su generación.

El Patronato de la Fundación del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro ha otorgado a Blanca Portillo (Madrid, 1963) el XXIII Premio Corral de Comedias por una trayectoria que ha germinado en los escenarios, al calor de unos públicos que, año tras año, han podido acreditar la progresiva madurez de una actriz que se desenvuelve con igual maestría tanto en lo clásico como en lo contemporáneo, siempre abierta a nuevos retos escénicos y comprometida con la defensa del teatro como motor de cambio social.

A los 17 años, mientras estudiaba para azafata de congresos, debutó sobre las tablas con un grupo de aficionados. Cuenta la actriz que, al término de la función, uno de los espectadores se acercó a ella y le confesó que lo había emocionado. Y fue en ese momento cuando tuvo claro que su futuro era contar historias, dar vida a personajes. Luego vino la RESAD y las primeras funciones, con textos de Ionesco, Eurípides, Weiss, Shakespeare, Lorca, Valle-Inclán y Brecht, entre otros. Sus apariciones en ficciones televisivas la convirtieron en un rostro habitual en la pequeña pantalla y, en 2006, recibió, junto a sus compañeras de reparto, el premio a la mejor interpretación femenina en el Festival de Cannes por Volver, de Pedro Almodóvar. Desde entonces, ha alternado sus roles en series de televisión y filmes como Alatriste, Siete mesas de billar francés, Los abrazos rotos y Maixabel con una presencia constante en el teatro.

Defensora de la vigencia y la relectura —que no reescritura— de los clásicos con miradas actuales, Blanca Portillo se ha acercado a los textos áureos en comedias como No hay burlas con el amor y La hija del aire, pero fue en 2012 cuando se consagró como un referente del Siglo de Oro gracias a su antológica interpretación de Segismundo en la versión de Juan Mayorga de La vida es sueño, dirigida por Helena Pimenta y estrenada, precisamente, en Almagro, que se mantuvo en cartel durante cuatro años en recintos de España, Europa y Latinoamérica. Con Mayorga, otro titán de la dramaturgia española, abordó papeles complejos en obras como Hamelín y Silencio, teselas de un mosaico en el que tienen cabida sus trabajos para Jorge Lavelli, Ernesto Caballero y Agustí Villaronga y donde brillan, con especial intensidad, sus colaboraciones con el dramaturgo y director de escena esloveno Tomaž Pandur, quien dijo de ella que no había en el mundo mejor actriz para encarnar «el nuevo concepto del teatro», planteamiento que puso en práctica en sus radicales versiones de Hamlet y Medea, con roles universales que Portillo supo dotar de matices nuevos para hacerlos reconocibles en el siglo XXI.

Reconocida con el Premio Nacional de Teatro en 2012, Blanca Portillo, que también ha dado el salto a la dirección con obras como Siglo XX… que estás en los cielos, La avería y El ángel exterminador, atesora decenas de galardones a los que se suma, en este 2023, el Premio Corral de Comedias, una distinción con la que el festival quiere honrar a una profesional que ha dado una nueva voz al Siglo de Oro y ha encarnado su universalidad en personajes que deslumbran, abruman y subyugan, pero que, ante todo, emocionan.