Te propongo un juego

Cierra los ojos un instante y respira. Luego imagina una noche de verano en el Festival de Almagro. ¿Qué ocurre? Algo te sucede, seguro. En el cuerpo, en la imaginación… quizá no sepas explicarlo del todo. ¿Sientes calor, alegría, nostalgia? ¿Te emocionas? Eso es lo que provoca el espíritu de un lugar. Un pulso que se reconoce al llegar, que se comparte, que vuelve cada julio. Los romanos lo llamaban genius loci, el espíritu que habita un espacio. En Almagro ese espíritu se hace visible en el Corral de Comedias, un lugar atravesado por el tiempo en el que todo sigue ocurriendo y al que volvemos para sentir. Durante mucho tiempo, el patio del antiguo mesón permaneció oculto bajo tierra. Fue una baraja de cartas encontrada en una excavación la que permitió reconocer que aquel patio había sido un teatro. Un objeto cotidiano reveló la memoria escénica de un lugar. En el Siglo de Oro, los palos de la baraja dibujaban también una forma de entender el mundo. Oros, copas, bastos y espadas organizaban la vida en común, sus jerarquías, sus tensiones, sus conflictos.

Hoy, esas cartas vuelven al Corral a través de la mirada de creadores y creadoras contemporáneos, artistas que dialogan con ese legado, lo desplazan, lo abren y lo hacen resonar en el presente a través del teatro, la danza, la música o el circo. El Festival de Almagro es ese momento en el que las cartas vuelven a ponerse sobre la mesa. Cada espectáculo propone una jugada, cada espectador decide cómo jugarla, y el Festival se despliega como un laberinto apasionante en el que adentrarse y construir tu propia partida. La cultura no es solo aquello que se contempla, es aquello de lo que formamos parte, lo que somos, lo que nos define. Ahí el Festival encuentra su sentido, en un espíritu que no pertenece solo a un lugar, sino a quienes lo viven y que se transforma cada año, porque también nosotros cambiamos. El teatro, como el juego, exige atención, imaginación y riesgo, y es entonces cuando algo nos seduce, nos interpela y nos implica. Quizá por eso volvemos, verano tras verano, para jugar juntos y juntas a imaginar el mundo.

Irene Pardo
Directora del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro

Objetivos

Rescatar, preservar, ensalzar, poner en valor, actualizar y dar a conocer el inmenso patrimonio del teatro clásico universal de los siglos XVI y XVII.

Fomentar el encuentro, el intercambio de ideas y la reflexión entre creadores de todos los campos de las artes escénicas.

Contribuir a la creación de nuevos públicos, desde los más pequeños a los más mayores, facilitando su acercamiento y su descubrimiento de los clásicos, en cualquiera de sus variadas formas de exhibición y puesta en escena.

Desarrollar un espacio adecuado para la excelencia, seleccionando de modo riguroso propuestas de todo tipo, con el fin de mostrar un amplio espectro nacional e internacional de las mejores creaciones escénicas, así como otros modos de acercarse y de profundizar en el teatro del Siglo de Oro.

Trabajar por y para los profesionales de la escena, ya sean artistas consagrados o jóvenes profesionales, generando una plataforma de intercambio a partir de la búsqueda de nuevas propuestas que acerquen el teatro del Siglo de Oro al pensamiento, la sensibilidad y la estética contemporánea.

Homenajear, a través del Premio Corral de Comedias, a aquellos artistas consagrados que con su dilatada y relevante carrera profesional contribuyen a la proyección y al cuidado de nuestro teatro barroco.

Impulsar el desarrollo de nuevos espacios de exhibición, apoyando su recuperación. A tal fin, el Festival ha contribuido a la creación y a la dotación técnica de diferentes enclaves escénicos en iglesias, ermitas, plazas o claustros, tanto dentro como fuera del centro histórico de Almagro.

Certámenes

Certamen Internacional Barroco Infantil

Dedicado a espectáculos de teatro familiar con un lenguaje accesible desde 2012.

Certamen Internacional Almagro Off

Creado en 2011 para promover y apoyar la dirección escénica novel.

Historia

Cómo y cuándo empieza todo

En el año 1978, con Rafael Pérez Sierra como Director General de Teatro y Espectáculos del Ministerio de Cultura, se convocan en Almagro las primeras Jornadas de Teatro Clásico Español: una reunión de personalidades y expertos en diferentes campos del ámbito teatral, desde la crítica hasta la creación poética. Su fin era contrarrestar la separación entonces existente entre la escena y el mundo académico, así como dar continuidad a las representaciones estivales que tenían lugar en el Corral de Comedias. Pero, sobre todo, buscaban revitalizar el teatro clásico español y salvarlo del rechazo del público y de la crítica progresista.

Por otra parte, el descubrimiento del Corral de Comedias, edificio restaurado entre los años 1953 y 1962 y declarado Monumento Histórico-Artístico en 1955, fue un hecho fundamental para situar la celebración de las Jornadas de Teatro Clásico en Almagro.

Paralelamente a la celebración de las jornadas, en el Corral de Comedias se llevaron a escena las siguientes representaciones: Medora, de Lope de Rueda, por la compañía de la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid (RESAD); La estrella de Sevilla, de Lope de Vega, dirigida por Alberto González Vergel; y El despertar a quien duerme, de Lope de Vega, bajo la dirección de José Luis Alonso; además de Las danzas españolas de los siglos XVI, XVII y XVIII, dirigidas por Gregorio Paniagua. El éxito del programa fue tal que, un año después, nació el Festival de Teatro Clásico de Almagro.

Un festival y una ciudad: Almagro

Aunque el emblemático Corral de Comedias fuese el eje en torno al cual giraban la mayoría de las representación del Festival, en 1980, cinco de los quince espectáculos programados, se repartieron por otros espacios escénicos diferentes.

La celebración del tricentenario de la muerte de Calderón de la Barca en 1981 dotó al festival y a las jornadas de una mayor significación, aumentando considerablemente el número de espectadores.

Ya en 1982 se diseña la estructura del evento que ha llegado hasta nuestros días, dándole una mayor entidad y proyección internacional al Festival. Se configura un Patronato, se nombra por primera vez a un director profesional que se encarga de la gestión del evento -César Oliva- y el certamen empieza a denominarse Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro.

En 1984, con la creación del INAEM y gracias a la implicación del Director General de Música y Teatro, José Manuel Garrido, y a una mayor participación de las instituciones regionales y locales, el Festival recibe un impulso económico definitivo.

Impulsada por el Festival, nace la Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC), con el fin de seguir regulando la puesta en escena de los autores del Siglo de Oro. Desde el primer momento, Festival y Compañía se dan la mano con unos objetivos comunes y un mutuo reconocimiento: ambos se complementan y trabajan juntos con coherencia y pasión por los clásicos.

En 1986, el proyecto puesto en marcha por Adolfo Marsillach se consolida y, tras dos años de representaciones en el Claustro de los Dominicos y ocho más en el escenario habilitado en la Plaza de Santo Domingo, la CNTC establece su sede veraniega en el espacio Hospital de San Juan a partir de 1994.

Gracias a la existencia del Festival, en 1989 Almagro se establece como sede del Museo Nacional del Teatro, un espacio de referencia dedicado a la historia del teatro, situado en la Plaza Mayor de la localidad manchega. Su inauguración coincide con la 13ª edición del Festival, bajo la dirección de Andrés Peláez Martín, con una exposición temporal dedicada al teatro en la España del Siglo de Oro. Desde 2004, el museo se encuentra ubicado en los Palacios Maestrales.

Grandes pasos en la historia del festival

Las ediciones 13ª y 14ª del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, que se celebraron en los años 1990 y 1991, fueron asumidas por un nuevo director: Francisco José Mayans.

1992 fue un año de grandes celebraciones en toda España y el Festival de Almagro inauguraba director para su 15ª edición, el albaceteño Juan Pedro de Aguilar. De Aguilar fue el impulsor de un nuevo concepto de festival, que llevó a cabo durante tres ediciones y que supuso, un año más tarde de su nombramiento, un salto cuantitativo, puesto que la cita alcanzó una media de 20.000 espectadores. También fueron impulsadas nuevas actividades paralelas, como presentaciones de libros, lecturas dramatizadas, los Encuentros Internacionales de Almagro, con José Monleón al frente, o conciertos de bandas de música en la Plaza Mayor, entre otras experiencias.

En 1994, la Compañía Nacional de Teatro Clásico inaugura su sede fija en Almagro en el solar del antiguo Hospital de San Juan. Durante 1995 se llevan a cabo diversos cambios en el mapa teatral y cultural de España, puesto que cambia la dirección del INAEM, que asume Elena Posa y, en consecuencia, se produce el nombramiento de Amaya de Miguel como nueva directora del Festival, que coincide con Carmen Alborch al frente del Ministerio de Cultura. El equipo organizativo del certamen en su 18ª edición se renueva en su totalidad. Entre otros profesionales, se contrata a Francisco Leal, que asume la dirección técnica, con quien sigue contando actualmente el Festival, al tratarse de un profesional imprescindible para el buen desarrollo del certamen.

En 1997, el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro cumple 20 años de la mano de Luciano García Lorenzo, quien dirige el Festival hasta el año 2004, coincidiendo con su 27ª edición. En esta etapa se amplían los días dedicados al certamen, que abarcan cuatro fines de semana, con el fin de atraer a más público. En 1997 se cuenta con unos ingresos de taquilla de 55 millones de pesetas y se dispone de un presupuesto de 35 millones de pesetas. Entre otros hitos, Luciano García Lorenzo fomentó el diálogo entre investigadores, profesores y creadores de las artes escénicas, aumentó el número de compañías extranjeras programadas e invitó a participar a jóvenes directores que pudieran aportar una mirada contemporánea sobre los clásicos, además de crear la sección “Trasnochando” y de llevar a cabo diferentes publicaciones.

Un festival clásico: un Almagro vivo

El Festival se ha internacionalizado progresivamente hasta alcanzar un alto grado de excelencia, poniendo a disposición del público un mapa diversificado y cosmopolita de miradas clásicas y contemporáneas sobre el teatro Barroco universal.

A ello ha contribuido la creación en 2011de la Fundación Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, que, además de dotar al Festival del imprescindible marco jurídico del que carecía, facilita su participación en circuitos internacionales y el apoyo de nuevas instituciones nacionales e internacionales, gracias a la firma de nuevos convenios. Por otra parte, desde la Fundación se han creado dos certámenes internacionales que a día de hoy son reconocidos a nivel mundial: el Certamen Internacional Almagro Off, destinado al apoyo de los directores noveles con la creación contemporánea y a la promoción de nuevos lenguajes y de propuestas innovadoras con respecto a los clásicos, y el Certamen Internacional Barroco Infantil, creado para favorecer la creación escénica de obras dramáticas destinadas a público infantil.

Un festival y un teatro: el Corral de Comedias

En las ediciones más recientes, una media que supera los 50.000 espectadores acude cada año al Festival para asistir a representaciones y disfrutar de exposiciones, eventos, entregas de premios, talleres, conferencias, encuentros, jornadas y otras actividades.

El Festival ha realizado importantes labores de rehabilitación y recuperación de espacios emblemáticos de la ciudad para la puesta en valor de su Patrimonio Histórico-Artístico. Actualmente se utilizan cerca de una veintena de espacios diferentes para representaciones, encuentros, exposiciones, talleres u otros eventos. Gracias al Festival Internacional de Teatro Clásico, la ciudad de Almagro se transforma en un gran teatro del mundo, cobrando vida y luz barroca e impregnando cada rincón de emociones, cultura, sabiduría y versos.

El Festival ha sido y sigue siendo un motor fundamental para la revitalización del teatro clásico. Su fortaleza, su continuidad y la línea ascendente de su trayectoria a lo largo de cuatro décadas han hecho del certamen uno de los más emblemáticos e importantes del mundo en su especialidad, hasta convertirse en un referente y un punto de encuentro ineludible de creadores, estudiosos y públicos de muy diversas edades, nacionalidades e inquietudes.

Un total de diez directores de prestigio han asumido el reto, el compromiso y la responsabilidad de dirigir el Festival desde sus inicios hasta la actualidad: César Oliva, Rafael Pérez Sierra, Francisco José Mayans, Juan Pedro de Aguilar, Amaya de Miguel, Luciano García Lorenzo, Emilio Hernández, Natalia Menéndez, Ignacio García e Irene Pardo.

Autoría de la sintonía del Festival

La compañía Nao d’amores interpreta la banda sonora del Festival de Almagro, compuesta a partir de dos melodías de los siglos XV y XVI, que homenajea a una de sus cofundadoras, la investigadora y directora musical Alicia Lázaro, referente imprescindible para la recuperación de la música antigua en el ámbito del teatro clásico español.

Premios y homenajes

El Premio Corral de Comedias es el galardón que el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro concede cada año, desde 2005, a figuras nacionales o internacionales que cuentan con una trayectoria artística relevante dentro del mundo de las artes escénicas en diversos campos o especialidades. En 2024, el Patronato del Festival ha otorgado el Premio Corral de Comedias a Rafael Álvarez «El Brujo».

Asimismo, cada año se celebra un homenaje que reconoce y pone en valor la dedicación de diferentes personalidades, ya sean docentes, directores, productores o artistas, cuya labor y contribución al universo del patrimonio artístico barroco haya sido fundamental para su crecimiento, su estudio o su difusión. El Patronato de la Fundación del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro reconoce en su 47ª edición la trayectoria de Laila Ripoll.

El equipo

Directora

Irene Pardo Molina

directora@festivaldealmagro.com
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Irene Pardo Molina (Almería, 1976) se halla al frente de la Fundación Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro desde el 1 de enero de 2023, tras haber sido nombrada por el Patronato para dirigir las cinco próximas ediciones del certamen manchego.

Durante su etapa académica, adquirió una sólida formación centrada en el conocimiento e investigación de la literatura y el teatro del Siglo de Oro. Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Almería (1994-1998), participó activamente en la organización de las Jornadas de Teatro del Siglo de Oro. Posteriormente, entre los años 1999 y 2000, cursó el doctorado de Literatura española: Crítica e interpretación en la Universidad de Castilla-La Mancha y publicó en 2012 la edición crítica de Los bandos de Verona, de Francisco de Rojas Zorrilla. Completó su formación académica con el Máster en Gestión Cultural, Música, Teatro y Danza de la Universidad Complutense de Madrid y el ICCMU (2001-2003), con un trabajo de fin de máster centrado en la gestión de públicos en España.

Desde el año 2002 ha desarrollado una destacada labor profesional en La Red Española de Teatros, Auditorios, Circuitos y Festivales de Titularidad Pública, donde actualmente ocupaba el puesto de directora gerente, tras asumir entre 2003 y 2022 la labor de coordinación de la asociación. Además de ser responsable de los recursos humanos, entre sus funciones en La Red, se encontraba el control de contabilidad y seguimiento presupuestario, el desarrollo y la supervisión de las campañas de comunicación de La Red, así como la coordinación de diferentes comisiones artísticas, de inclusión social, redes y circuitos.

A lo largo de estos años, Irene Pardo ha participado de manera activa en el desarrollo y coordinación de proyectos escénicos estratégicos de ámbito nacional e internacional, como Escenium, Foro Internacional de Artes Escénicas; Mercartes, Mercado de Artes Escénicas, el Programa de Gestión de espacios escénicos internacionales, con la visita a recintos localizados en Inglaterra, Alemania y Países Bajos y las Jornadas para la Inclusión Social y la Educación en las artes escénicas y la música, de las que forma parte de su organización.

Asimismo, ha impartido conferencias y talleres sobre el panorama de la distribución y gestión de artes escénicas y ha coordinado numerosas acciones de formación, comunicación y programación para gestores de espacios escénicos públicos y privados, y empresas productoras y exhibidoras de teatro, música, danza y circo, entre los que destaca el proyecto de la Escuela de Verano de La Red, dirigida a gestores y técnicos del espectáculo en vivo que, desde el año 2006, se celebra en la ciudad de Almagro.

Paralelamente ha coordinado la edición de diferentes publicaciones relacionadas con el sector de las artes escénicas, así como diferentes informes y estudios sobre la gestión cultural en espacios públicos, como Abierto al públicoEstudio sobre las redes y circuitos de artes escénicas de España, Gestión de espacios escénicos internacionales y el mapa de programación de los espacios públicos asociados a La Red.

Miembro de la Academia de las Artes Escénicas de España, gracias a su amplio y minucioso conocimiento del sector teatral español, colabora de manera continuada en comisiones de concesión de subvenciones, ayudas y evaluación de proyectos, colaborando con instituciones y organismos como INAEM, AC/E, AECID. También asiste de manera habitual a ferias y festivales de artes escénicas nacionales e internacionales y ha sido jurado en los Premios Max.

En 2020, ante la crisis provocada por la pandemia, formó parte del equipo de coordinación que elaboró los documentos de 52 medidas extraordinarias para afrontar las consecuencias de la crisis sanitaria provocada por el COVID-19 en el sector de las Artes Escénicas y la Música y del protocolo de medidas operativas y sanitarias COVID-19 para la reactivación de los espacios escénicos de La Red. Asimismo, dirigió la producción del Foro Mercartes celebrado en Marzo de 2021 en Madrid, donde se presentó la «Declaración Mercartes”, firmada por más de 500 profesionales.

Directora adjunta

Kata Martínez Nortes

adjunta@festivaldealmagro.com

Gerente

Tania Swayne Obregón

gerencia@festivaldealmagro.com

Coordinadora de programación

Arancha Sesmero

falmagro@festivaldealmagro.com

Director técnico

Francisco Leal Andreu

falmagro@festivaldealmagro.com

Adjunto dirección técnica
Vicente Briñas Ureña

Producción
Alfonso Enrique Gallego
Ángela Pérez Zaballos

Responsable de grupos
Delia Fernández Lominchar

Asesoría académica
Rafael González Cañal

Asesoría textual
Javier de Dios López

Personal en prácticas
Ana Sofía Ferrari García
Valentina Lima San Juan
Alba Gonzalo Fernández

Mediación
Victoria Sandoval Marín

Ilustración Cartel
Judit Canela

Comunicación y prensa
La Tropa Produce

Diseño gráfico
Nerea García Pascual

Audiovisuales
Visual Creative

Fotografía
Pablo Lorente

Mantenimiento web
Animo Creations

Coordinadora de espacios
Carmen de Bustos

Responsable de taquilla
José María Rodríguez Ramos

Jefatura de Sala
Elena Bautista Fernández
Concepción González Dotor
Beatriz Jiménez Gómez
Javier Rodríguez Maestre Martínez
Montserrat Ureña González

El equipo

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